Guía de compra

Cómo elegir un comedero automático para perro

Para elegir bien un comedero automático hay que mirar cinco cosas en este orden: capacidad del depósito, sistema de dosificación, material, si va dentro o fuera de casa y de dónde saca la corriente. El tamaño del perro y dónde vive deciden casi todo lo demás.

1. ¿Cuánta capacidad necesito?

La regla rápida: capacidad en kilos dividida entre la ración diaria es igual a los días que aguanta sin que nadie lo toque. Un dispensador de 3 litros lleva algo menos de 1,5 kg y da para tres días con un perro grande; un depósito de 40 litros lleva 15 kg y da para un mes.

Si el comedero es para irte un fin de semana, casi cualquiera vale. Si es para el día a día de un perro que vive fuera, la capacidad es lo primero, porque un comedero que hay que rellenar cada tres días no soluciona el problema por el que se compró.

2. ¿Sinfín o caída libre?

Es la decisión técnica que más problemas da después, y casi ninguna ficha la explica.

El tornillo sinfín es una espiral que empuja el pienso hacia la salida. Permite dosificar por gramos con precisión y es lo que llevan casi todos los comederos de interior. Su problema es el tamaño de la croqueta: la espiral está calibrada para croqueta pequeña, y con pienso de raza grande se traba. Cuando se traba, el perro se queda sin comer y el aparato no avisa.

La caída libre abre una compuerta y deja que el pienso baje por su propio peso. Es menos preciso —se dosifica por tiempo de apertura, no por gramos exactos— y a cambio no hay nada que se pueda atascar, sea cual sea la croqueta. Es el sistema de los comederos Producan, y está patentado.

Dicho claro: si necesitas controlar la ración al gramo porque el perro está a dieta veterinaria, quieres un sinfín. Si lo que necesitas es que no falle en tres años a la intemperie, quieres caída libre.

3. ¿Plástico o metal?

Dentro de casa y con un perro pequeño, el plástico cumple. Fuera, o con un perro grande, no: se raja por las costuras, se decolora con el sol y cede si el perro lo empuja. La chapa de acero galvanizado de 0,8 mm remachada no se raja, y el galvanizado es lo que impide que se oxide a la intemperie.

4. ¿Va a estar fuera?

Si va fuera, busca una certificación IP declarada en la ficha, no un «resistente al agua» sin número. IP65 significa estanco al polvo y resistente a chorros de agua desde cualquier dirección, que es lo que hace falta para dejarlo en un patio todo el invierno. Lo tienes desarrollado en comedero automático de exterior.

5. ¿Hay enchufe donde lo vas a poner?

Los de interior van a la red o a pilas. Para una finca sin corriente hace falta batería de verdad: el Producan P3 lleva una interna de 12 V con unos 3 meses de autonomía. Está comparado en comederos automáticos sin enchufe.

Lo que un Producan no hace

Conviene decirlo antes de que lo descubras al abrir la caja. El comedero Producan no tiene aplicación de móvil, ni wifi, ni cámara, ni micrófono: se programa en el panel del propio aparato, con un programador que aguanta cortes de luz sin perder el horario. No dosifica por gramos exactos, sino por tiempo de apertura. Y no es un comedero de salón: es una tolva de 70 cm de alto pensada para el patio, la finca o el criadero.

Si lo que buscas es un dispensador con cámara para ver al perro desde la oficina, no somos nosotros. Si lo que buscas es que el perro coma a su hora todos los días del año esté quien esté en casa, sí.

Resumen

Si tu caso es…Lo que necesitas
Perro pequeño, dentro de casa, ración al gramoDispensador de interior con sinfín (no es lo nuestro)
Perro grande, patio o finca, con enchufeProducan P1
Perro grande, sin corriente cercaProducan P3 con batería
Dos perrosVersión doble de cualquiera de los dos