Aquí en Galicia el invierno no es de nieve, es de agua y de humedad que no se va en tres meses. Y eso, para el pienso, es peor.
Qué le pasa al pienso mojado
La croqueta seca absorbe humedad del aire. Cuando lo hace, primero se ablanda y se apelmaza —y ahí es donde se atascan los comederos con conducto estrecho o con tornillo sinfín—, y después empieza a enmohecer. El moho en el pienso no siempre se ve, pero al perro le sienta mal.
Un saco abierto apoyado en el suelo del garaje, o un cuenco lleno a la intemperie, son las dos formas más rápidas de tirar el pienso.
Qué significa IP65
Es una norma internacional y los dos números dicen cosas distintas. El 6 es protección total contra el polvo. El 5 quiere decir que aguanta chorros de agua desde cualquier dirección sin que le entre. En cristiano: lluvia y manguera, sí. Sumergirlo, no.
A eso se le suma la chapa: acero galvanizado de 0,8 mm remachado. El galvanizado es una capa de zinc que se lleva la oxidación en lugar del acero, y por eso un comedero nuestro puede pasar años a la intemperie sin pudrirse. Un plástico a la lluvia y al sol termina cuarteándose; una chapa fina se abolla con el primer empujón de un perro grande.
Dónde colocarlo
- Sobre suelo firme y nivelado. Hormigón, losa o tarima. En tierra blanda se hunde por un lado con las lluvias.
- De espaldas al viento dominante. No es imprescindible, pero la boca de salida se mantiene mucho más seca.
- Con un alero encima, si puede ser. Aguanta el agua igual, pero se ensucia menos y se limpia antes.
- Lejos del cierre. Para que no llegue nadie desde fuera y para que el perro coma tranquilo.
Una revisión al año y poco más
No lleva mantenimiento, pero antes del invierno merece la pena vaciarlo, pasarle un trapo seco por dentro y comprobar que la tapa cierra bien. Cinco minutos.
Y si algo falla, lo fabricamos nosotros: tenemos las piezas sueltas y se cambia la que sea en vez de tirar el aparato entero.
